Community Manager: la batalla entre el ‘publicador’ y el ‘estratega’

El concepto de ‘Community Manager’ es uno que gracias a ser un anglicismo, cuenta con la mística que caracteriza este tipo de palabras extranjeras adoptadas. Al no alcanzar su traducción literal para ser explicadas o entendidas (gestor/administrador de comunidades), terminan siendo usadas de forma tan vaga que al final convierten el trabajo al que hacen referencia en cualquier cosa menos lo que realmente es o debería ser, restándole valor e importancia. O, en el peor de los casos, y como ha sucedido al Community Manager, terminan por morir y ser relegados a una posición más allá de secundaria.
El CM hoy

Actualmente y de forma casi generalizada el Community Manager es entendido como aquel persona que se encarga de publicar contenidos en una o varias redes, de forma genérica y con el único fin de mantener entretenida a la audiencia, sumando fans/seguidores, además de “me gusta”, “shares”, “retweets”, “menciones” y cuanta interacción se pueda convertir en métrica/indicador, si verdaderamente es indicador de algo el dato: “1000 fans”.

En otras ocaciones también se le delega la tarea de responder a preguntas/reclamos de los fans/seguidores con mensajes predefinidos que parecen generados por una computadora y no una persona. Dejando la posición relegada a un simple replicador de contenidos de todo tipo sin margen de maniobra/decisión, mal-invirtiendo el presupuesto designado a digital, que debido a esta misma banalidad con que se maneja, termina siendo un presupuesto mínimo por no decir paupérrimo. Finalmente, el cliente termina recibiendo aquello por lo que pagó: audiencias ‘huérfanas’ e inmaduras que solo se activan con promociones y concursos (al mejor estilo Groupon), y que responden a contenidos que no llegan a relacionarse con la marca ni están pensados para apoyar los objetivos propuestos en la reunión de planeación estratégica anual del cliente.

En un medio que continuamente avanza hacia su monetización, como es el caso de internet y todo lo que este gigante encumbra, incluyendo las redes sociales, se hace más necesario aún el que la labor en Social Media sea optimizada y resulte efectiva a la hora de apoyar los objetivo de crecimiento y ventas de las empresas…al fin y al cabo es eso mismo lo que paga por nuestros servicios. Y para esto, el ‘Community Manager’, como lo conocemos, se queda corto.

La importancia de una estrategia

El publicar contenidos por el simple hecho de mantener una audiencia entretenida ha quedado en el pasado, y ya no basta con esto para poder decir que se está haciendo un buen trabajo en redes sociales, pues ¿de qué sirve que nos sigan y nos dejen “likes” si no compran?… Más aún, las posibilidades de las redes sociales superan ampliamente la ventaja de apoyar nuestros objetivos de venta, tanto como para aportar datos y feedback de importancia que ayudan a identificar tendencias, cambios y patrones de comportamiento, entre tantas otras bondades.

Para que las redes sociales y sus audiencias nos sean de uso, es necesario saber a que tipo de personas se le está hablando, cuales son sus gustos y disgustos, en que momento se les debe hablar, que es lo que realmente interesa a este grupo en particular y que esperan obtener de la marca; más importante, que tiene la marca que puede interesar a la audiencia (el consumidor es quien manda, los roles han cambiado). Es aquí donde la estrategia se torna indispensable, pues será esta la encargada de lograr un encuentro entre los intereses de la audiencia y los objetivos de la marca, a partir de las posibilidades y herramientas que brinda cada red, apoyándose en ciertos tipos de contenido y temáticas escogidas cuidadosamente y generando conversaciones de valor para dicha audiencia.

El estratega no es un ‘usuario avanzado’ de Facebook, o la red de turno; este, además de sus profundos conocimientos en el manejo y funcionamiento de redes sociales (sobre todo sus particularidades y diferencias), debe y necesita saber de análisis de mercados, interpretar datos para identificar tendencias, además de contar con la creatividad necesaria para generar alternativas y mejores formas de conectar/amigar marcas con audiencias.

Con una estrategia de Social Media es mucho más fácil evaluar el cumplimiento de objetivos, además de cumplirlos. Es de real importancia comenzar a considerar los factores de valor en redes sociales como la generación y calidad de contenido, la optimización de canales de retroalimentación, y demás temas referentes a la estrategia.

Transparencia y una estrategia que nos ayude a mantenernos en un plan serio, será lo que aportará para que se confíe cada vez más en los medios digitales y se valoricen nuestras profesiones.

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